8.10.16

Sígueme

Mañana de mayo, fría alegría
que rompe en llanto a la vida
que contigo vendría.
Escogió el encanto hacerse cargo
de tu sonrisa de niña pícara,
más el tiempo se encargó
en forjar a la mujer que eres hoy.

Una vez te encontré
en este risueño capricho del destino
que unió lo que la naturaleza 
alguna vez separó.

Hoy me deslizo en palabras
a veces caigo a tu corazón
esquivas se vuelven tus miradas,
lo entiendo, porque no estoy.

Sigue mis señales, sígueme a mí
al menos por hoy.
Quizás lo repentino, lo mágico
nos vuelva a unir, en este misterioso camino
que nos queda por vivir.